Hola hermanos y hermanas! Soy la Hermana Wagner. Soy de Utah, y tengo cinco meses en la misión. Hace cinco meses recuerdo cuando estaba en el CCM en línea para entrenar como ser misionera. Estaba aprendiendo español (pues todavía estoy aprendiendo) y estaba aprendiendo como compartir el evangelio con los demás. Mi familia me ayudaba practicar a memorizar escrituras y palabras nuevas en Español cada día. Pero una de las cosas necesitaba memorizar primero fue la Primera Visión.
La Primera Visión es una de mis historias favoritas para compartir como una misionera. Por eso estamos en esta iglesia hoy. Porque tenemos un amoroso Padre Celestial y Él quiere que regresemos para vivir con Él.
A lo largo de la historia del mundo nuestro Padre Celestial ha extendido su mano en amor a nosotros, sus hijos. Él nos envió a la tierra para crecer y progresar con nuestras familias. Aquí podemos aprender. Él nos bendice con los profetas para enseñarnos el evangelio y guiarnos para saber cuáles cosas necesitamos hacer en esta vida. En cada dispensación Dios ha llamada un profeta para dirigir la gente en rectitud. Los profetas como Adán, Noé, Abraham, Moisés y otros fueron llamados y dados la autoridad del sacerdocio para ser siervos de Dios en la Tierra.
Pero finalmente la gente rechazó los profetas y sus enseñanzas. Cuando esto pasó la gente cayó en una apostasía, un tiempo de obscuridad espiritual, hasta que Dios llamó un profeta nuevo para guiar sus hijos y enseñar el evangelio.
El mejor profeta, el mejor maestro que haya venido al mundo fue Jesucristo. Nuestro Salvador, Jesucristo vino a la Tierra para establecer Su iglesia y enseñar Su evangelio. Cuando estaba aquí Él ordenó apóstoles con la autoridad de Dios. Enseñó sobre las ordenanzas sagradas y convenios, como el bautismo, que necesitamos hacer en esta vida. También Él lo hizo posible, por medio de su expiación, a arrepentirnos y regresar a vivir con nuestro Padre Celestial y nuestras familias después de esta vida para siempre. Porque Él efectuó estas cosas tenemos la habilidad de llegar a ser como nuestro Padre Celestial algún día y progresar mucho más allá despues de esta vida mortal.
Pero, como los profetas antes de Jesucristo, la gente rechazó a Él también y mató a Sus apóstoles. Por eso la autoridad de Dios y Su iglesia verdadera fue quitada de la Tierra. Esta época se llama la Gran Apostasía.
Durante este tiempo había muchas personas buscando por la verdad. Había muchas personas quien construyeron iglesias diferentes con piezas de lo que Jesucristo enseñó, pero nadie tenía la plenitud del evangelio o la autoridad de Dios. Fue un tiempo de obscuridad espiritual cuando las verdades sencillas del evangelio fueron cambiadas o perdidas.
Durante este tiempo de apostasía había un joven se llamaba José Smith quien estaba buscando por la verdad.
Él se creció en un área con muchas agitación religiosa, y él tenía muchas preguntas sobre religión. Cada iglesia enseñó sus propios evangelios y entendían las enseñanzas de la Biblia en muchas maneras diferentes. José asistió muchas iglesias pero todavía no sabía con cuál iglesia él debía unirse
Él dijo, "a menudo me decía a mí mismo: ¿Qué se puede hacer? ¿Cuál de todos estos grupos tiene razón; o están todos en error? Si uno de ellos es verdadero, ¿cuál es, y cómo podré saberlo?"
Un día cuando estaba meditando y estudiando las escrituras José encontró una escritura en la Biblia. La escritura que leyó estaba en Santiago uno, versículo cinco. Dice, "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada."
Nunca antes José había sentido tal poder de las escrituras. Las escrituras son las palabras de Dios y mediante ellas Dios puede hablar con nosotros individualmente, y habló a la corazón de José Smith.
José sabía "que tendría que permanecer en tinieblas y confusión, o...hacer lo que Santiago aconsejaba...pedir a Dios"
Entonces José trajo sus preocupaciones ante el Señor y decidió a orar en voz alta, por la primera vez, y pedir a Dios por las respuestas a las preguntas de su corazón.
En sus propias palabras, describió su experiencia:
"Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí...Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!"
En esta visión José vio nuestro Padre Celestial y nuestro Salvador Jesucristo. El Salvador le dijo que ninguna de las iglesias en la Tierra fueron verdaderas, porque ninguna de ellas tenían la plenitud del evangelio. Solo como Dios ha hecho con los profetas en el pasado, Él llamó a José Smith ser un profeta y restaurar la iglesia de Jesucristo. Por cause de la oración sincera de José Smith tenemos la iglesia de Jesucristo restaurada en la Tierra otra vez! La misma iglesia como Jesucristo estableció con el mismo poder del sacerdocio.
Para ayudarle a restaurar la iglesia de Cristo, Dios reveló un registro antiguo de escritura como la Biblia, se llama el Libro de Mormón. Este libro contiene un registro de los profetas y personas en las Américas Antiguas y es otro testamento de Jesucristo. Por el poder de Dios, José Smith tradujo el Libro de Mormón, y por las enseñanzas de esto libro tenemos la plenitud del evangelio en el mundo otra vez.
Me amo el Libro de Mormón. Fue escrito para nosotros en esta época, sé que es la palabra de Dios. Como podemos aprender a través de la historia de José Smith las escrituras y la oración trabajar juntos. Para mi la oración es la manera en que puedo hablar con Dios, y las escrituras, especialmente el Libro de Mormón, son la manera en que Él puede hablar conmigo.
Uno de mis partes favoritas en el Libro de Mormón, está en el fin, hay una invitación por nosotros. Y dice,
"He aquí, quisiera exhortaros a que, cuando leáis estas cosas, si Dios juzga prudente que las leáis, recordéis cuán misericordioso ha sido el Señor con los hijos de los hombres, desde la creación de Adán hasta el tiempo en que recibáis estas cosas, y que lo meditéis en vuestros corazones.
Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo;
Y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas."
Quiero invitar todos, aunque si ustedes han hecho antes, a leer El Libro de Mormón y pedir a Dios si estas cosas no son verdaderas. Puedo prometerles en el nombre de Jesucristo si ustedes hacen esto recibirán una respuesta que sí, este libro es verdadero y esta iglesia es la iglesia de Jesucristo.
Yo puedo testificar, que yo sé que Dios es nuestro amoroso Padre Celestial, José Smith fue un profeta, y el Libro de Mormón es verdadero. Yo puedo decir esto porque yo he orado y yo he sentido el poder del Espíritu Santo testificar que este es verdad. Eso es porque estoy aquí. Y yo sé que ustedes pueden sentir lo mismo. Testifico de estas cosas en el nombre de Jesucristo, Amén.




